Muchas gracias por tus continuos llantos. Los cerros están verdes de
gusto por tus lagrimas. El coyote tiene agua, igual que el oso en la
montaña. Tu continua caída aquí a un metro de distancia de mi, me ha
dado tanta alegría. La Flor de Noche pasa a mi cuartito encantada de
la vida alegrando la mía. Me gusta salir y empaparme de ti. Miro al
oscurecido cielo y puedo ver claramente como caen las estrellas sobre
mi cara y mis hombros. Que a pesar de ser una montaña de ellas, las
siento como una pluma de paloma en mi pecho. Qué de paloma.
De mariposa en mis manos. Y quisiera llenar mis manos de todas ellas.
Hacer un arreglo especial junto con unas rosas, y dárselas a mi amada.
Dulce lluvia. Muchas gracias por tu lindo regalo que ya ha sido por
varios meses. Ojalá que sigas tan prolífica y lleves la misma alegría a
otros cómo yo.
EO