Oye, todo mundo culpando al pobre hombre. Todo el tiempo.

Que esto que lo otro…el Demonio.

Que cuando mueras por haberte portado mal, a donde crees que vas

a ir a dar, a hacerle compañía a quien? Al Demonio!

Y así lo asustan a uno. Las guerras estas actúales, quién crees

que fue el instigador de eso…? El Demonio! Oye, pobre Demonio.

De malo y para nada bueno no lo mueven. Que el Infierno es un lugar

horrible! Es como una cueva oscura ( ni saben ) llena de fuego y humo.

( pues ni modo que de aire acondicionado). Ahí habitan por toda la

eternidad todas esas mujeres infieles y falsas que murieron

prematuramente a manos del marido. Y ahí están en su plena juventud

y firmes cuerpos languideciendo en ese lugar. Es ahí donde quieres ir

a dar por toda la eternidad? Por toda la eternidad y tres eternidades

más. Y mientras todo eso se habla y dice de una y mil formas…

El Demonio se la pasa en una casita muy cómoda en uno de los

cerros más altos cerca de Mazatlán. Ahí. Viviendo cómodamente

en una casita muy bonita. Rodeada de árboles muy frondosos y

de arrayanes también. Tendido a todo lo largo y ancho de sí

en su cómoda hamaca mientras el mundo se hace pedazos.

Cada que se le pega la gana, baja y se solaza a la sombra de una palapa.

Degustando ceviche y bebiendo cerveza bien fría.

Y brindando por cada ridículo error que comete el imbécil del hombre.

Dime, le hace acaso algún mal a alguno? Yo digo que no.

EO

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