No hay mucho que decir. El momento desagradable de hace una
hora, aún está presente. El momento que cambie, es incierto.
Las brasas en el anafre de la vida se encuentran vivas. Avivas el
fuego por necesidad, porque no hay otra opción.
Todo se asa en ese reducido espacio. Si, uno piensa que es…uhhh…
mayúsculo…no. Lo puedes o cubrir o dejar abierto con las palmas
de tus manos. Más uno le da importancia inmerecida.
Lo vital es tu supervivencia, el resto está destinado a las circunstancias.
Es un lío. Así es en la política. En la familia. En el barrio. En el país.
Lo estamos viendo en tiempo real. Este, aquel y aquel otro partido
politico, están disputándose tu voto no por tu beneficio, sino el de
ellos. No les importa tu bienestar ni tu progreso. Les importa su
propia seguridad. Vivir cómodamente sin trabajar.
Sin importarles tus condiciones de vida, más de la de ellos.
Es una de traiciones por el ciudadano a cada hora.
Ni uno de ellos tiene la dignidad de Judas.
A ver cómo nos va en estas próximas elecciones por
el próximo presidente. Ojalá que bien.
Yo voy a darle mi voto a Claudia Sheinbaum.
EO